Hay cambios que comienzan con una decisión: atreverse a intentarlo. Para Josué Daniel García, un joven de 20 años de la comunidad de Rivera Hernández, ese proceso comenzó cuando encontró un espacio para conocerse mejor, fortalecer su confianza y descubrir nuevas formas de aportar a su comunidad.
Durante su infancia, Josué solía mantenerse apartado de los demás por miedo al rechazo y por inseguridades que le dificultaban sentirse parte de su entorno.
Después de graduarse, tenía un deseo claro: convertirse en voluntario. En esa búsqueda conoció a World Vision Honduras y encontró una oportunidad para comenzar a desarrollar ese interés a través del programa Youth.
Para Josué, Youth Ready ha sido mucho más que una formación. A través de sus actividades y herramientas, ha aprendido sobre el manejo de las emociones, el autoconocimiento, el empleo, el emprendimiento y las maneras de contribuir al bienestar de su comunidad.
Este proceso también le permitió reconocer sus miedos, comprender mejor quién es y desarrollar herramientas para afrontar sus inseguridades y mantener su mente enfocada en pensamientos más positivos.
La experiencia de Josué refleja la importancia de que las juventudes tengan acceso a espacios de aprendizaje y acompañamiento donde puedan descubrir sus capacidades, fortalecer su confianza y encontrar nuevas oportunidades para crecer.
Su historia nos recuerda que intentarlo puede ser el comienzo de algo diferente y que cada joven merece oportunidades para desarrollar su potencial y aportar a su comunidad.