Matricular a una niña, niño o joven en la escuela es mucho más que cumplir un trámite. Es abrir una puerta. Una puerta al aprendizaje, a los valores, a las oportunidades y a un futuro con esperanza.
Bajo ese mensaje, junto a la Secretaría de Educación y UNICEF, lanzamos oficialmente la campaña “Matrícula 2026: Puertas al Futuro”, una iniciativa que busca promover la matrícula escolar oportuna en todo el territorio nacional y recordar que la educación es un derecho, pero también una responsabilidad compartida.
Durante el lanzamiento de la campaña, el Ministro de Educación, profesor Jaime Rodríguez, reafirmó que la educación pública es un derecho fundamental y no un privilegio, e hizo un llamado a madres, padres, docentes y estudiantes a defender la escuela como un espacio clave para el desarrollo del país.
Asimismo, destacó los avances logrados en los últimos años, como la reconstrucción de más de 5,600 centros educativos, el cumplimiento del 99 % de los días de clase y la certificación de más de 2,000 centros educativos en temas de transparencia, acciones que fortalecen el acceso y la calidad educativa.
Desde UNICEF, su Representante Adjunto, César Villar, recordó que la escuela es un espacio esencial de socialización y bienestar para la niñez hondureña, y subrayó la importancia de seguir invirtiendo en capacidades dentro de las escuelas y en las comunidades que las rodean.
Por su parte, la Representante de World Vision Honduras, Ynés Martínez, enfatizó que cerrar las brechas educativas requiere del compromiso conjunto de madres, padres, autoridades educativas y gobiernos locales, porque la educación es la puerta al futuro de cada ser humano.
El mensaje central de la campaña, “La escuela, una puerta al futuro”, nos recuerda que la escuela no es solo un edificio o un aula. Cada matrícula representa una oportunidad abierta para que una niña o un niño desarrolle su potencial y construya su proyecto de vida.
Por eso, el llamado está dirigido especialmente a madres, padres y tutores, reconociendo que son los primeros arquitectos del futuro de sus hijas e hijos. Matricular es decirles: creemos en vos, en tus sueños y en todo lo que podés llegar a ser.
Porque la educación no espera y el futuro no puede ponerse en pausa. Hoy, abrir la puerta de la escuela es abrir también un mejor futuro para Honduras.