“Hoy puedo decir con certeza: mi historia no terminó en el error, comenzó de nuevo con una oportunidad.”
A sus 27 años, Cristian Jonathan Ordóñez ha vivido experiencias que marcaron profundamente su vida. Originario de El Paraíso, Honduras, creció en un entorno rodeado de violencia. Desde muy joven estuvo expuesto a situaciones difíciles que poco a poco lo llevaron a tomar decisiones equivocadas. La pérdida de su padre, hace siete años, fue uno de los momentos más duros que enfrentó. Sin saber cómo manejar el dolor, terminó alejándose aún más del futuro que soñaba. En busca de sobrevivir, se involucró en trabajos no convencionales, pero que en realidad lo hundían más en una vida sin esperanza.
Sin embargo, en medio de la dificultad, había algo que nunca perdió por completo: el amor por sus hijos. Cristian es padre de una niña de 10 años y un niño de cinco. Ellos siempre han sido su mayor motivación, aunque durante mucho tiempo sintió que no existía una salida para cambiar su historia hasta que escuchó por primera vez sobre World Vision Honduras, el proyecto RISE y la formación Youth Ready. Aunque inicialmente no estaba en la lista de participantes, decidió buscar una oportunidad.
“Algo dentro de mí me decía que esa podía ser mi oportunidad”, recuerda.
Con determinación, habló con la licenciada Dania Ordóñez y pidió ser parte del programa. Observando a otros jóvenes dentro de la formación, vio en ellos disciplina, esfuerzo y esperanza. Eso despertó algo que creía perdido. Youth Ready no solo le brindó herramientas técnicas. También le enseñó habilidades para la vida, valores y, sobre todo, le ayudó a volver a creer en sí mismo.
“Nos hicieron sentir que valíamos, que todavía podíamos construir un futuro distinto”, comparte Cristian.
Desde niño soñaba con tener su propio negocio. Recordaba cuando lavaba carros a mano con un balde, sin imaginar que años después ese recuerdo se convertiría en el inicio de una nueva vida. Gracias al apoyo de World Vision, hoy cuenta con herramientas para emprender su propio servicio de lavado de carros a domicilio: hidrolavadora, aspiradora, pulidora y equipo completo que le permiten generar ingresos de manera digna y honesta.
Después de pasar un tiempo sin muchas opciones, Cristian recuperó su libertad con un objetivo claro: reconstruir su vida y estar presente para su familia. El regreso a casa no fue fácil. Encontró un hogar deteriorado y muchas dificultades por delante. Pero esta vez decidió no rendirse. Hoy trabaja diariamente para sacar adelante a sus hijos, apoyar sus estudios y construir un futuro diferente para ellos. Sueña con hacer crecer su emprendimiento y algún día tener un car wash propio. También anhela ayudar a su madre, quien ha sido un apoyo incondicional durante todo el proceso.
Su mensaje para otros jóvenes nace desde la experiencia y la esperanza: “Sí hay otra oportunidad: cuando alguien cree en ti, y tú decides cambiar, todo puede empezar de nuevo.” El proyecto RISE no solo le brindó herramientas de trabajo. Le devolvió la dignidad, la esperanza y las ganas de construir una nueva historia. Para Cristian, esta no es solo una historia de superación. Es el comienzo de una nueva vida.