En la colonia Berlín de Tegucigalpa vive Jefferson Alexander Pineda, un joven de 21 años que ha aprendido desde muy pequeño que la vida puede ser difícil, pero también que siempre existe una oportunidad para salir adelante.

Su historia comenzó entre jornadas de trabajo y sueños que parecían lejanos. Cuando tenía apenas 8 o 9 años, empezó ayudando en casa y luego acompañando a su abuelo en trabajos de construcción. Poco a poco aprendió el oficio de ayudante de albañil, mientras hacía todo lo posible por mantenerse en la escuela.

Trabajar desde niño no fue una elección, sino una necesidad. Sin embargo, esa experiencia le enseñó valores que hoy forman parte de quien es: responsabilidad, disciplina y perseverancia.

“Trabajar me enseñó a esforzarme y a no rendirme, aun cuando las cosas se ponen difíciles”, comparte Jefferson.

20260325_180331439_iOS

Una oportunidad que cambió su historia

Hubo un momento en el que Jefferson pensó que ya no podría continuar estudiando. Incluso le dijeron que su límite sería séptimo grado. Las dificultades económicas y las barreras para acceder a la educación parecían cerrar sus posibilidades de seguir adelante.

Pero su historia tomó un nuevo rumbo cuando conoció el proyecto RISE de World Vision Honduras, a través de la metodología Youth Ready.

Gracias a este apoyo, Jefferson no solo pudo retomar sus estudios, sino que actualmente cuenta con una beca completa desde hace dos años consecutivos. Hoy cursa noveno grado con la convicción de que sí es posible construir un futuro diferente.

La oportunidad llegó en un momento decisivo, cuando algunos centros educativos no lo aceptaban debido a su edad. Para él, el proyecto representó una puerta abierta cuando todo parecía cerrado.

20260325_165747731_iOS

El apoyo de una familia que nunca se rinde

Jefferson vive junto a su hermana y sus abuelos, quienes se han convertido en uno de sus mayores apoyos.

Su madre migró por motivos económicos buscando mejores oportunidades, pero aun a la distancia continúa acompañándolo con consejos y palabras de ánimo. Su abuela le brinda sabiduría y fortaleza, mientras que su abuelo, a sus 80 años, sigue trabajando junto a él y enseñándole diariamente el valor del esfuerzo honrado.

“Seguimos adelante juntos, apoyándonos como familia”, expresa.

Seguir adelante, aun en medio de los desafíos

Además de los retos económicos, Jefferson también enfrenta un desafío de salud. Actualmente utiliza una traqueotomía que le ayuda a respirar y mantenerse activo. Aunque los médicos han mencionado que podría ser permanente, existe la posibilidad de una operación en el futuro.

A pesar de ello, Jefferson no se detiene.

Continúa estudiando, trabajando y luchando por alcanzar sus metas. Sueña con graduarse como bachiller en Ciencias y Humanidades, conseguir un buen empleo, apoyar a su familia y construir un futuro estable.

Entre sus mayores anhelos está poder adquirir un terreno propio y desarrollar un proyecto de vida que brinde seguridad a sus seres queridos.

Un mensaje para otros jóvenes

Jefferson quiere que su historia sea también un mensaje de esperanza para otros jóvenes que atraviesan momentos difíciles.

“No se rindan. No importa cuán difícil parezca el camino, siempre hay una oportunidad para salir adelante. Aprovechen cada espacio de formación y cada programa que les permita crecer”, comparte.

También hace un llamado a las familias para que acompañen y crean en sus hijos, recordando que el apoyo puede marcar una gran diferencia en sus vidas.

La historia de Jefferson es un reflejo de cómo el esfuerzo, la fe y una oportunidad pueden transformar el presente y abrir nuevas posibilidades para el futuro. Hoy continúa avanzando paso a paso, demostrando que, aun en medio de las dificultades, es posible seguir construyendo esperanza.

20260325_181141046_iOS

 

Submit Your Comment